GESTIÓN ADMINISTRATIVA
Hice mi Erasmus en Florencia, una ciudad increíble que me enamoró desde el primer momento. El viaje ya empezó siendo una aventura, con 5 horas de escala en Zúrich, que me sirvieron para empezar a conocer bien a mis compañeros de piso, aquellos que han acabado siendo casi como mi familia durante toda la estancia. Los primeros días fueron así, con nervios, pero poco a poco todo fue encajando.
Con el tiempo llegaron las experiencias inolvidables: conocí a gente increíble, viví momentos únicos y hice viajes que nunca voy a olvidar. Cada semana parecía una nueva aventura, descubriendo sitios, culturas y creando recuerdos que se quedan para siempre.
Además, las prácticas fueron una parte muy importante de mi Erasmus. Tuve mucha suerte con mis compañeros de trabajo, que fueron geniales y me hicieron sentir como en casa. Al final, todo ese miedo del principio se convirtió en una de las mejores etapas de mi vida.
