Mi Erasmus fue algo que no sabía que necesitaba vivir hasta que estuve allí. Desde ser una persona totalmente independiente en un país el cual te puedes comunicar parcialmente,
hasta convivir con gente de distintas nacionalidades
Al principio era muy escéptico en todo este “tema”, nunca fui una persona a la que le importase el mundo más allá de donde llegaban sus ojos, pero tras haber estado 3 meses fuera veo que era una equivocación la manera en la que veía las cosas.
No es fácil salir de tu ciudad, alejarte de tus amigos, familiares y soltar la mano de tus allegados, pero hay caminos que hay que hacer para poder caminar solo.
Si crees que tienes el mundo visto, te recomiendo el Erasmus para poder ver la realidad y disfrutar de cada momento.
