DUAL
una formación conectada con el empleo
Con la entrada en vigor de la Ley Orgánica 3/2020 (LOMLOE) y el desarrollo normativo a través del Real Decreto 659/2023, la Formación Profesional en España ha dado un paso firme hacia un modelo más moderno, flexible y alineado con las necesidades del tejido productivo. Una de las principales novedades de esta reforma es la generalización del modelo DUAL, que ahora se convierte en el eje central de la nueva FP.


Beneficios para el alumnado
Aprendizaje contextualizado: Aplicación directa de los conocimientos adquiridos.
Experiencia laboral real: Mejora del currículum y desarrollo de competencias profesionales clave.
Mayor inserción laboral: Las empresas tienden a contratar a quienes ya han formado internamente.
Posibilidad de contrato: En la FP Intensiva DUAL, el alumnado es contratado y remunerado.
Beneficios para las empresas
Participación activa en la formación de futuros profesionales.
Posibilidad de captar talento joven adaptado a su cultura y procesos.
Incentivos económicos y bonificaciones por contratos formativos.
¿Qué es la Formación Profesional DUAL?
La Formación Profesional DUAL es una modalidad de FP que integra la formación en el centro educativo y en la empresa desde el primer curso, con el objetivo de ofrecer una formación más contextualizada, aplicada y vinculada al mercado laboral.
Según la normativa actual, toda la Formación Profesional es, por defecto, DUAL, aunque puede tener distintos niveles de intensidad en función de la duración y la implicación de la empresa.
Modalidades de FP DUAL según la nueva ley
El nuevo modelo contempla dos tipos de FP DUAL:
1. Formación Profesional General DUAL
El estudiante realiza entre el 25 % y el 35 % de la duración total del ciclo formativo en la empresa.
La implicación de la empresa es significativa, aunque el centro educativo sigue siendo el principal responsable del proceso formativo.
No requiere relación contractual con la empresa (aunque puede haber una beca o ayuda al estudio).
2. Formación Profesional Intensiva DUAL
El estudiante realiza más del 35 % del total de la formación en la empresa.
La empresa asume un papel más activo en la programación, desarrollo y evaluación de la formación.
Requiere la formalización de un contrato de formación en alternancia, con alta en la Seguridad Social y retribución.
Ambas modalidades comparten un objetivo común: mejorar la empleabilidad del alumnado y responder a las demandas reales del sector productivo.