Lisboa (Portugal)

Todo empezó en el viaje hacia Lisboa. Al llegar, descansamos 30 minutos y salimos con gente que llevaba allí un año. En ese momento, Pablo y yo supimos que la experiencia iba a ser increíblemente buena. Desde ese miércoles hasta el domingo salimos como si no hubiera un mañana, pues el lunes comenzábamos las prácticas.

En la empresa nos trataron genial. Estuvimos muy a gusto y nos dejaron trabajar, lo cual valoramos mucho ya que aprendimos un montón. Así fue durante los 3 meses, una experiencia perfecta.

Erasmus nos ha proporcionado amistades que durarán para siempre, experiencias inolvidables y recuerdos de Lisboa que, estoy seguro, reviviremos cada vez que volvamos y nos veamos caminando por las calles como cuando estábamos de Erasmus.

Vivía en Saldanha, una zona excelente de Lisboa, y estaba muy contento tanto con el piso como con la gente con la que convivía.

No cambiaría esta experiencia por nada. Ha sido una de las mejores de mi vida hasta ahora y me encantaría tener la oportunidad de repetirla.